La
población de nuestra selva se caracteriza por el acento
amazónico y por un especial carisma que los convierte en
personas muy agradables. En en el caso de los naturales de Moyobamba
esas características vienen acompañadas de un orgullo
e identidad regional no tan común en las otras partes del
Perú.
Helder
Villacorta Pinedo, moyocho de pura cepa, se confiesa para nuestra
revista y para la legión femenina de lectores que exige
su derecho a ver varones en esta sección.
Es
un estudiante
de Ingeniería Eléctrica en la Universidad Nacional
del Callao, con 24 años de edad, 1.78 m de estatura y 75
kilogramos, es el nuevo chico en el mundo del excursionismo y
turismo de aventura. Su perfil de aventurero la conocimos en una
salida hacia las cascadas de Antankallo en Matucana, su estilo
amical y fraterno lo descubrimos en la peregrinación hacia
el santuario del señor de Huamantanga en Canta, pero su
consagración como trekker fue el ascenso hacia la laguna
de Rapagna, su primer 4000, en el cual demostró la moral
y la perseverancia unidas a un buen estado físico.
Contestó
así a nuestras preguntas:
A&T:
¿Cómo te iniciaste en esta actividad?
HV:
Por salir de la bulliciosa y contaminada ciudad, acepté
ir a las cascadas de Antankallo un fin de semana, fue una caminata
bastante tranquila de exigencia baja, fue una buena manera de
empezar en esta actividad. La pasamos chévere apreciando
los paisajes, cascadas y claro tomando fotos para el recuerdo.
Fue a raíz de esta salida que me entró las ganas
de conocer nuevos lugares y experimentar nuevamente la grata impresión
vivida.
A&T:
¿Qué es lo mas te gusta de esta actividad??
HV:
Respirar aire limpio, gozar de la tranquilidad del medio ambiente,
conocer nuevos amigos y sobre todo disfrutar al escuchar el sonido
de la naturaleza (animales, agua, viento). Son cosas simples que
brindan una sensación de paz; hacen que aprecie, entienda,
admire la maravilla y complejidad de la naturaleza.