¿A DÓNDE PODEMOS IR?
HUMOR CON LOS AVENTUREROS
CONÓZCANOS Y ESCRÍBANOS
 
INVITADOS
 
Texto: Mariela Mejía Fotos: Hamilton Segura
"Cualquiera diría que nos conocíamos desde mucho antes, pero en realidad sólo habíamos hablado telefónicamente unas cuantas horas antes…..pero así es en este entorno, donde todos estamos abiertos a recibirnos unos a otros, no hay lugar para la desconfianza, porque todos tenemos algo en común..."

El correo de Waldir llegó a tiempo pero otras circunstancias fuimos varios los que no tomamos la decisión a tiempo. Sólo faltaban 2 días para las fiestas patrias y algunos improvisados no sabíamos qué hacer, a dónde ir, y sobretodo cuanto tendríamos que gastar.
El mismo 27 la idea de quedarse en Lima aterraba a cualquiera. Unas llamadas telefónicas y como era obvio Rosa, para quien seria su primera aventura de este tipo y yo ya no encontraríamos cupo en el grupo de Waldir, pero estábamos dispuestas a irnos y encontrar al resto del grupo, camino al destino final: Rùpac
Waldir nos dio las indicaciones paso a paso de a dónde ir, tomaríamos un carro con destino a Huaral, luego otro al pueblito de San Juan y de ahí partiríamos con destino a Chiprac. Al inicio estábamos un poco inseguras, pero al menos sabíamos q no estaríamos solas, Waldir ya nos había contactado con Martha…a quien recién conoceríamos ese mismo día.

Llego el 28 y ya teníamos todo listo, bueno…todo lo necesario….nos encontramos con Martha en el Centro de Lima y Cecilia, ya en Huaral, nos contactó (gracias a Waldir). Ella junto con Malena y Bryan, otro trío que al igual que nosotras recién se conocerían ese mismo día,.. pero ellos ya estaban en Huaral y nosotros recién iniciábamos la aventura.

 

 
 

Llegamos a Huaral, tomamos el carro a San Juan un par de horas más tarde ya estábamos en el pueblito…y ahí nos encontramos con Cecilia, Malena y Bryan.
Cualquiera diría que nos conocíamos desde mucho antes, pero en realidad sólo habíamos hablado telefónicamente unas cuantas horas antes…..pero así es en este entorno, donde todos estamos abiertos a recibirnos unos a otros, no hay lugar para la desconfianza, porque todos tenemos algo en común, disfrutar de lo que tenemos por conocer y de la naturaleza que te hace olvidar temporalmente la rutina, el bullicioso y a veces tétrico ambiente de Lima. Poco a poco el grupo fue creciendo pues Cecilia a su vez encontró al gran amigo Kike Pareja….

El camino avivó el compañerismo, la amistad y la admiración por nuestro Perú.

Grande fue la sorpresa al enterarnos que el grupo de Waldir tuvo un pequeño percance y no iba a ser posible encontrarlos ese día. Era poco más de medio día y estando en San Juan, ya no éramos sólo 2 ò 3. Así que si el grupo es más grande, los problemas son más chicos. Así que siguiendo los consejos de Kike, nos abastecimos de agua para los 4 días e iniciar la salida por nuestra cuenta. Hubiéramos empezado más temprano, si los burros que estuvimos esperando para que carguen nuestras mochilas y el agua hubieran llegado a tiempo, o tal vez simplemente hubieran existido tales burros……Lo bueno es que nos dio tiempo para conocernos un poco entre nosotros y tomarnos más confianza, después de todo seríamos compañeros de viaje y es mucho mejor caminar entre amigos, así sean nuevos.

El Ing. Enrique Pareja Ferreyros, explica las características de las construcciones de los Atavillos. Esta Cultura prehispánica tenía un avanzada ingeniería la cual se aprecia al exterior e interior de sus kullpis.
   
 
Eran casi las 5 de tarde, todavía había sol…pero no por mucho tiempo…decidimos partir, ponerle fuerzas, pero sobretodo ganas….Así fue como como Cecilia, Malena, Rosa, Bryan, Martha, y yo partimos con todas nuestras cosas siguiendo las indicaciones de nuestros amigos de San Juan, Julio y Michael. Kike y sus amigos partirían al día siguiente. Nosotros no queríamos perder mas tiempo.…No fue nada fácil...todos llevábamos mucho peso, todos éramos no expertos, pero todos teníamos el espíritu de seguir a donde sea…
Tal vez tomamos el camino equivocado, pues nuestros amigos Julio y Michael a paso muy ligero nos dieron el alcance en sólo 10 minutos y se convirtieron en nuestros guías, colaboradores e incluso salvavidas cuando Bryan cayó por el borde del camino, hasta dejarnos instalados en nuestro primer campamento….
Nos distribuimos bien en las carpas, (sólo habían 2) Pasamos la primera noche…siendo los únicos en medio de la nada, sólo con el fuerte viento que sacudía las carpas y el frió q nos acompaño hasta las 5 a.m. en que Julio, muy gentilmente nos fue a despertar y a preparar para iniciar la aventura del segundo día
.

 

 

Luego de un buen desayuno, preparado por nuestra chef oficial de camping Martha, partimos hacia Chiprac, el primer destino del recorrido. Julio nos acompañaría solo ese día y luego nos dejaría el camino indicado para seguir nosotros, ahora si por nuestra cuenta hasta llegar a Rúpac.
En el camino unas cuantas caídas y golpes no se hicieron extrañar…. un poco más de esfuerzo y llegamos a Chiprac
En Chiprac vimos otro grupo de aventureros y cuando nos acercamos quien los dirigía era nada más que Waldir…por fin lo habíamos encontrado. El grupo había tomado otra ruta, y se encontraba acampando en San Salvador de Pampas, a donde también nos dirigíamos nosotros.

El compartir las caminatas, los descansos y las conversaciones fue algo especial para este grupo..

 

Almorzamos nuestros delicioso atún con galleta, y unas ocas muy bien horneadas por Julio, nuestro amigo y guía durante los 2 primeros días. Waldir se adelantó con el grupo más grande, pero ya teníamos la tranquilidad de que al día siguiente partiríamos todos juntos.
Llegamos los 6 juntos hasta el pueblito fantasma justo tardecer y encontramos a Hamilton y Juan Carlos con quienes Martha inicialmente saldría. El grupo seguía creciendo...
Llego la noche, y algunos nos cantaron una serenata parte de la noche y otros nos dieron sus mejores aullidos mientras otros preferimos descansar, pues al día siguiente teníamos que llegar a nuestro destino final Rùpac, pasando antes por Marca Kullpi y debíamos recuperar energías.

Sábado 30 de julio, penúltimo día de la aventura, de ser inicialmente solo 2, ahora éramos un sólido grupo de 9 personas, Cecilia, Malena, Bryan, Rosa, Martha, Hamilton, Juan Carlos, y Kike que nuevamente volvió a aparecer, sin burros claro….
Ese día el camino seria un poco menos pesado, dejaríamos todo en el campamento y llevaríamos lo indispensable….mucha agua…
Unas cuantas pendientes y la clásica frase “ya estamos cerca” dejaba de ser creíble. El sol nos acompaño muy bien durante el día y nos hizo sentir la verdadera importancia del agua y entender por primera vez lo que es tener sed y no tener agua. Todo era perfecto éramos un grupo pequeño pero muy bien integrado, todos congeniamos perfectamente…Kike con su experiencia nos instruyó y compartió sus conocimientos sobre los Atavillos, su arquitectura y cultura en Rùpac.
Hamilton y Bryan ponían las notas musicales al recorrido, todos compartíamos anécdotas anteriores, mientras que Malena y Rosa demostraron mucha fuerza para ser la primera vez que hacían una salida de este tipo….. con gusto nos ayudábamos unos a otros. Además siempre tuvimos la suerte de encontrar gente amable en el momento preciso para que nos guíe por el camino correcto. Todo pareció haber estado planificado, y es que a veces lo improvisado es lo perfectamente planeado. El esfuerzo, las caídas, los golpes, la sed, el cansancio y hasta el sufrimiento de algunas rodillas no son mas que parte de la aventura, y de lo anecdótico de esos 4 días… nadie se quejó por esto, mucho menos cuando llegas a tu destino y tienes la suerte de apreciar y disfrutar plenamente el complejo arqueológico de Rúpac, sus perfectas y enormes estructuras, además del paisaje que lo acompaña, el cielo azul del día, el perfecto atardecer, la noche llena de estrellas, gente muy amable y dispuesta a ayudarnos. ¡Gracias Julio!
 
La autora de esta crónica en las kullpis gemelas de Rupac.


Regresamos exhaustos, pero satisfechos!. Ahora todos tenemos más amigos que compartimos lo mismo y ya nos estamos preparando para una próxima aventura... MM.

8 no son suficientes:
Mariela, Hamilton,Bryan, Martha, Juan Carlos, Rosa, Kike, Malena y Cecilia posan para la foto en la plazuela de la yacta de Rupac.
 
                     
Subir