TERCERA:
Considerando al matrimonio un camino para dos donde se tiene que trabajar
diariamente en la comunicación, el cuidado del hogar, el mantenimiento
del amor y la interacción social con nuevos roles y con nuevos
personajes, el excursionismo llega a ser el lugar donde se repite un
esquema similar pero fuera de la etapa que vive, pues está la
comunicación para cuidar que todo salga bien en una caminata,
está la interacción social con los mismos solteros de
antes, a quienes ya no necesitamos como antes y a quienes empezamos
a sentir como miembros de otro grupo. Es en resumen volver a salir con
los que prefieren caminar bajo el sol o bajo la lluvia sin más
preocupaciones que la aventura.
Por la tanto esta hipótesis afirmaría que el matrimonio
es un estado que te transporta de un segmento social, el juvenil, a
otro adulto, más responsable que ya no se identifica igual con
las caminatas pesarosas y/o el tiempo que ella demande.
CUARTA:
Nuestra vida de aventureros caminantes no es más que una ilusión,
una fantasía que nos damos el lujo de vivir por diferentes motivos,
tenemos tiempo libre, no sabemos jugar fulbito por eso los fines de
semana nos sentimos inútiles cuando la gente del barrio o del
trabajo se reúne para pelotear, o salimos de trekking en afán
de pose par dar la imagen de un estilo de vida que creemos es muy especial,
en fin pueden haber varios frívolos motivos.
Por lo tanto esta Hipótesis nos indica que al llegar al matrimonio
sentimos la realidad y nos dejamos de poses e hipocresías pues
no hay lugar ahora para lo que no es una estricta realidad.
Esperamos
que los "matrimonios trek" que leen esta revista y esta sección
nos ayuden a corroborar cual, o cuales, de estas hipótesis es
la que mas corresponde a le verdad. No se amilanen escriban al correo
de esta revista y por favor adjunten una foto del matrimonio que escriba
a info
@ amigosyaventura.org
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