| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| 
|
|
Aynas:
Conjunto arqueológico en
vías de restauración.
Texto
y fotos por: Hamilton Segura
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Las bajas temperaturas y la excesiva humedad de este julio en
Lima nos hicieron escapar hacia Canta en busca del sol y de unas ruinas
que habíamos oído quedaban a menos de una hora de caminata.
Esas ruinas eran las de Aynas en la entrada al pueblo de Huaros, hacia
allá fuimos y esta es es la crónica para Uds..
SALIENDO DE LA NUBE
Luego
de la reunión en el paradero Habich frente a la UNI abordamos
una unidad de transporte interprovincial de la empresa Mi Chaperito,
que se mostraba más cómoda por tan sólo dos soles
más de pasaje que su cercana competencia. Esta unidad parece
muy lenta pero en menos de hora y media nos hizo escapar de la nube
en la que se había convertido Lima a esa hora de la mañana.
En
el bus hicimos nuestro aligeramiento de prendas mientras por las ventanillas
ya veíamos ese cielo azul, que nos encandila, las zonas agrícolas
a ambos lados de la carretera a Canta, que no esta demás recordar,
se encuentra en buen estado tanto así que los autos llegan con
facilidad y rapidez.
Así
pasamos Yangas, Sta. Rosa de Quives y la neblina limeña pasaba
a nuestro olvido. El sol canteño, un desayuno de café
pasado y sanguches de lomo fue nuestra mejor bienvenida. Luego de ello
fue hora de ir en busca de la aventura.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
El
paisaje que rodea Aynas está lleno de encantos visuales y sonoros
por lo cual hay que realizar la caminata con paciencia y saber disfrutar
de cada vista, sonido y aromas.
La
recomendación para la visita es salir de Lima por la tarde para
pernoctar en Canta y salir hacia Huaros muy temprano. Así con
más tiempo y más aclimatación se puede encontrar
mucho más para fotografiar y regresar en el bus de la comunidad
de Huaros que vuelve a las 2 de la tarde a Canta.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Aynas cerca de Huaros, lejos del transporte público.
No había, o no hay unidades que hacen esa ruta
a esa hora del día (12:00), así que contratamos un auto
SW que nos llevó hasta la entrada de Huaros y nos dejó junto
a un letrero que anunciaba nuestro objetivo ese día: AYNAS.
Pagamos los 25 soles acordados (nos pedían hasta 35) y emprendimos
la subida por un camino que es el cauce del agua que en épocas
de lluvia baja hacia el río Chillón que da vida a este valle.
Las horas frente a la computadora, la comida con demasiadas grasas y una
vida poco deportiva nos empezaron a pasar la factura, se hacía
dura la subida pero descansando, descansando ya dominábamos visualmente
el valle. Perros ladrando, burros indiferentes y avecillas nerviosas eran
los complementos de un paisaje serrano que recompensaba nuestro esfuerzo.
Pensar que hace unos 10 años atrás hubiéramos subido
silbando y cantando, pues es una ruta corta y relativamente fácil.
Al
fin, unos monolitos nos anuncian que llegamos al Complejo arqueológico
de Aynas, un respiro profundo, unas fotografías y luego a inspeccionar
el área. La casa del vigilante está a nuestros pies pero
no sale nadie a cobrarnos la entrada (5 soles), no nos molestamos por
eso y continuamos avanzando para observar de cerca las huellas de los
antiguos huarosinos. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
La
municipalidad de Huaros ha estado trabajando en la puesta en valor
de este conjunto arqueológico que debió tener en
su mejor época una veintena de construcciones. Lo cierto
es que aún falta mucho por hacer pues un visitante poco
avisor puede sentir que encuentra muy poco al pagar la entrada
y los gastos del viaje.
En
la vista la entrada de Aynas.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
AYNAS
Y HUISHCO: Ayllus vecinos que formaron Huaros.
Según la literatura existente Aynas y
Huishco eran dos ayllus pertenecientes a la cultura Canta, estos
dos pueblos se ayudaban mutuamente para subsistir y coexistieron
desde el siglo XI y XII D. C. (Intermedio Tardío) hasta
la llegada de los españoles.
Según el investigador Carlos Farfán Lobatón(1),
en esta zona existe una continuidad cultural basada en creencias,
mitología y rituales que se hacen más visible en
el simbolismo en torno al agua, como se puede hacer evidente en
la configuración de los canales de riego y los trabajos
ritualizados de su limpieza, los rituales propiciatorios y los
lugares sagrados. En otras palabras continúa la cosmovisión
andina y pre-inca pero con la amenaza de desaparecer bajo la fuerte
influencia de la modernidad.
Aynas está
ubicado a 3650 m.s.n.m. mientras que Huishco se ubica a 4050 m.s.n.m
de ambos pueblos se obligó a los indígenas a formar
uno más accesible (reducciones) por orden del Virrey Francisco
de Toledo en 1570. Así nació el pueblo de Huaros,
y así los dos barrios tradicionales: Huaroslao, para los
provenientes de Aynas, y Huanarpun para los provenientes de Aynas.
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
Vista
de uno de los principales recintos de Aynas. Su construcción
es muy similar a las de Cantamarca lo que evidencia la relación
entre estos ayllus. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Al
fin junto las Ruinas de Aynas.
No
tuvimos que caminar mucho y ya vimos los recintos principales, uno en
pie y los otros aún por levantar. Según pudimos observar
las construcciones de Aynas se parecen más a las construcciones
de Cantamarca lo que evidencia la relación con los cantas, mientras
las de Huishco se parecen más a las de Rupac por la forma rectangular
lo que indica un mayor acercamiento a los Atavillos.
Se
notan en las reconstrucciones en Aynas, la influencia Inca pues luego
de su conquista acomodaron sus estilos a las construcciones ya existentes.
El conjunto arqueológico está distribuido en un promontorio
de forma alargada al pie del cerro Chullahuani y cuenta una excelente
vista al valle. Se puede apreciar muros bien conservados que son parte
del complejo pero faltan mayores trabajos de conservación pues
este lugar fue un importante centro de control territorial y manejo de
la economía de la margen del río Chillón.
Una
imaginación audiovisual nos hizo viajar en el tiempo y ver las
callejuelas y todas los recintos en pie, moviéndose de aquí
para allá a los pobladores de esta ñaupallacta(2), militares
y administradores cumpliendo sus funciones, y de fondo unas terrazas agrícolas
rodeadas de enormes árboles, muchos de ellos con frutos y dejando
sentir en el aire sus aromas. ¡Vale la pena soñar! |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Noten
los terrenos agrícolas en plena pendiente. Desde siempre
los huarosinos supieron aprovechar la geografía sin desperdiciar
terrenos.
Se
nota la falta de árboles pues según las informaciones
en estas zonas existían muchas especies que hoy han desaparecido.
Urge una buena campaña de arborización para conservar
saludable la tierra.
En
la foto: Erica Román, actual Trek Model observa el paisaje
rural.
|
|
|
|
|
|
El
regreso incierto.
Luego de las fotos de rigor, y las necesarias para la
sección Trek Model, nos dimos cuenta que eran casi las 3 de la
tarde, el bus de la comunidad ya había regresado a Canta, así
que tuvimos que despedirnos de Aynas con muchas ganas de volver y una
preocupación latente: encontrar carros para volver.
Pasó un tercio del tiempo que nos tardó en subir y llegamos
caminando sobre piedras y barro a la carretera afirmada muy cerca a
Huaros, no había tiempo que perder, nos pusimos a caminar hasta
el puente pues si no encontrábamos carro recorreríamos
los 20 Km que nos separaba de Canta a pie. Calculamos que llegaríamos
en unas 4 horas pero la buena estrella de nuestra model o el pagapu
que hicimos al cerro hizo aparecer un auto que nos dio un aventón
hasta la piscigranja, bueno ¡eran unos kilómetros menos
para caminar!.
Seguimos con las fotos del paisaje y la caminata al lado del río
Chillón cuando pasó una camioneta 4X4 rentada por alguna
minera, con 3 bolivianos geofísicos quienes nos dieron una excelente
ayuda para llegar a Canta en 20 minutos. Allí ya sólo
quedó ir a buscar un opíparo almuerzo y regresar a la
nube, o sea a la gris, húmeda y fría Lima.
|
|
|
|
|
|
Los
viajeros que desean acompañarnos en nuestras salidas culturales
y aventureras sirvanse escribirnos para juntos ir en busca de más
ruinas y más aventura.
En la foto: Vista en plano general de Aynas |
|
|
|
|
|
|
|
(1) FARFÁN LOBATÓN, Carlos. El simbolismo en torno al
agua en la comunidad de Huaros-Canta. en: Boletín del Instituto
Francés de Estudios Andinos. LIMA: IFEA; 2002, Vol. 31; No 1;
pp.115-142
(2) Ñaupallacta, es vocablo quechua que significa pueblo antiguo.
(3) Pagapu es el pago que según la creencia andina se debe hacer
al cerro tutelar para conseguir bendiciones, buena cosecha o buen viaje.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|