¿A DÓNDE PODEMOS IR?
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CRÓNICAS
   

 

La tarántula
y el vuelo

del Condor:


Trekking de

Choquequirao
a
Machupicchu

Por:

Raul Arauco

 

trekking

Poder observar esos seres vivos y  la diferencia del habitat que ocupan  de un día al otro   fue una de las cosas q llamó mi atención e indica los grandes desniveles que tiene esta ruta  en los 5 días que duro nuestro trekking, el cual iniciamos sin conocer la ruta, sin mapas, sin brújula, sin GPS, sin arrieros, sin acémilas,  sin guías y por ultimo sin reloj salvo prender el celular solo para ver la hora, solo nos guiaríamos con una hoja de una revista donde indicaban los nombres de los lugares  de campamento de esta ruta programada en 9 días, las palabras de los arrieros,  la experiencia poca(en mi caso) o mucha(mi amigo) en las montañas y nuestro instinto, iniciamos el relato desde:

JUEVES 20 MARZO – VIERNES 21 MARZO
Llegamos a Cachora(2600 msnm) a las 8 pm aprox junto con Montañistas 4.0 para realizar el camino a Choquequirao, nos acompañaban 11 personas, llegamos a Chiquisqa (1950 msnm) donde acampamos cerca de 2 de la madrugada, para salir temprano al día siguiente para llegar a Playa Rosalinas (1550 msnm), cruzar el río Apurimac e iniciar una subida muy empinada rumbo a Marampata(2910 msnm) que se fue sintiendo en nosotros y nuestros participantes, los zancudos era un fastidio constante y el calor que nos dejaba sin energías, descansamos en Marampata donde pudimos comer algo, y en 2 horas iniciamos el camino a Choquequirao con nuestro grupo de Montañistas 4.0 , observamos en la entrada a las ruinas el único letrero que veriamos en toda la ruta “ A Yanama ”  regresamos con algunas de nuestras amigas en problemas pero nada serio.

montañistas 4.0

El club Montañistas 4.0 estuvo tambien en Choquequirao durante la semana santa pasada al igual que el grupo Wayra con quienes fuimos, pero en esta excursión dos de sus miembros aprovecharon para realizar una ancestral ruta apta sólo para trekkers muy experimentados y en buen nivel físico. Esta es la crónica de aventura escrita por uno de ellos.

En la foto los participantes de esta excursión con M 4.0 saludan al lente de Amigos & Aventura y aquí reconocemos a Jesús, a Francisco, a..... ¿que vemos..? ¡¡ nuestra amiga Martha Cajaleón luciendo parca amarilla está con ellos!!.. ¿Transfuga..?
No. Somos amigos y lo importante es que llegó a Choquequirao y lo hizo en buena compañía.

SABADO 22 MARZO
Nos despedimos de nuestros amigos esperando que tengan un buen retorno a Lima, (al regresar nos enteraríamos que todo había  ido bien, ayudamos a todas las personas que fueron con nosotros y no dejamos a nadie como dicen ciertos comentarios) nos mandaron sus buenas vibras y partimos, llegamos al desvío donde esta el letrero, iniciamos la subida hacia el abra de Choquequirao (3270 msnm colocare la altura de los puntos por los cuales recorrimos y así tendrán la idea del desnivel en toda la ruta) donde se puede  apreciar las ruinas por ultima vez, dimos la vuelta a esa quebrada, y observamos muy abajo el río blanco y la subida hacia maizal, empinada y llena de zigzag, contamos 18 desde nuestro punto pero eran más, suponíamos que la bajada hacia el río  seria igual, muy cierto,  en el camino encontramos una gran  planta de tuna de la cual comimos varias y nos ayudo algo con el calor que se hacia sentir, casi a mitad del camino se encuentran los andenes de Pinchaunuyoq cubiertos en algunas partes por maleza, continuamos hasta Río Blanco(1820 msnm) donde tomamos agua con tranquilidad ya que su caudal viene de unas cascadas con una caída muy alta, cruzamos un puente que en realidad son dos maderas. Encontramos el camino y empezamos a subir sintiendo esta vez un calor bárbaro propio de ceja de selva,  a dos horas casi vimos una tarántula cruzar nuestro camino, dicen que ellas se alejan de su madriguera cuando habrá lluvia hasta ese entonces no había caído ni una gota, casi a las 4 pm, llegamos a Maizal (2850 msnm) cansados y con mucha sed, solo vimos dos casas y un lugar para acampar, descansamos y sentimos a lo lejos ladridos, pensamos que el dueño o algún poblador llegaría  del lugar. Nadie llegó.

Todas estas aventuras tienen momentos en las que estamos en algunos aprietos, por eso son aventuras, por la adrenalina y la victoria de la voluntad y el cuerpo sobre las dificultades del camino.
No entendemos que pasa en esta vistacon Francisco y Raúl. ¡¡Envien leyendas en cada foto..!!
Choquequirao m4.0

DOMINGO 23  MARZO
Salimos tarde, casi a las 9, nos topamos con algunas casas más y preguntamos el camino, nos indicaron que siguiéramos donde estábamos y veríamos el camino delante nuestro el asunto era que de cada camino surgían 2 o 3 , solo era seguir el más marcado, ver huellas,  nos indicaron el lugar del primer abra y vaya si estaba lejos a la vista, continuamos ascendiendo y veíamos como nuestro pantalón y zapatillas se llenaban de un polvo plateado, estábamos cerca a  una mina entonces, cierto,  300 metros arriba  estaba Minas Victoria (3800 msnm) antigua mina abandonada de cobre y plata, aun veíamos cascadas y a muy pero muy lejos los andenes, hasta ese entonces el ascenso no había sido  muy marcado hasta que vimos donde tendríamos que llegar, esta vez los últimos metros serían los empinados, el paisaje empezaba a cambiar, aparecía el camino inca que llegaba a las minas, el ichu,  la respiración era diferente habíamos pasado 4 mil metros, muy cerca del abra San Juan (4177 msnm) en uno de los descansos que tomamos rodeados de minerales esparcidos (talvez cuarzo, mármol y otros de colores diferentes) vimos el vuelo de  un cóndor, grande y libre por su territorio (no se porque al oír cóndor la gente solo piensa en el Colca) como si el nos diera la señal que habíamos llegado,  encontramos un poblador que nos había visto acampar en maizal el día anterior, nos pregunto cuantos días llevábamos de camino y la verdad ni Francisco ni yo lo sabíamos,  reímos un momento y nos dijo que estábamos caminando bien, eso aumento el ánimo, nos indico el camino hacia Yanama (3520 msnm) también con algunas minas abandonadas, al llegar un señor y su pequeña hija nos hacían señales, fuimos a su casa y nos preguntaron ¿donde están sus caballos? Se sorprendieron al contarles que íbamos solos y sin caballos, su esposa nos preparó algo de comer, nos permitieron acampar cerca de su casa, era hora del descanso.

   

Raul Arauco

 

La ropa adecuada es fundamental en las rutas de media y alta montaña pues el frío, la lluvia,la neblina y toda la naturaleza puede afectar tu voluntad y tu salud. Aquí Raúl, el autor de esta crónica posa en el abra Yanama con su parca roja, que le permite soportar las inclemencias de esta ruta Choquequirao - Macchu Picchu.

 

Noten la humedad del lugar y ahora imaginen el frío que debieron soportar estos bravos caminantes.

 

LUNES 24 MARZO
La comida repuso nuestras ya gastadas energías, continuamos con la táctica de tomar bastante agua con rehidratantes y cargar solo un poco, pero en el desayuno tome café, algo que no me gusta tomar y que  me provocaría acidez (si saben que algo no les gusta mejor no lo tomen) en el camino, nos despedimos de la familia Huaman y nos indicaron el camino hacia el abra de Yanama, como dije poco a poco sentía que no caminaba bien, lento  y el malestar en el estómago, veía a Francisco no ir rápido para no presionarme a subir, pero ya veíamos nubes grises cada vez mas grandes tanto que taparon el Salkantay (6254 msnm) en el cielo, así con sufrimiento y fastidio que trataba de dominar  de mi parte llegamos al Abra Yanama(4690 msnm) Francisco llego primero, ví un montículo de piedras al levantar la vista, en ese instante al terminar de escuchar “este es el abra “ empezó un viento tan fuerte tipo tormenta tan fuerte que era difícil mantenerse en pie, para remate 5 minutos antes había empezado a llover, nos cubrimos tras las piedras, solo nos dio tiempo de tomar la foto( y mojar la cámara de paso) pensamos que hacer, no había lugar para cubrirse y regresar no era una opción,  sabíamos que solo habría una cosa por hacer, nos cubrimos la  cara lo mejor que pudimos en especial la nariz y boca para poder  respirar  y nos aventamos contra el viento a bajar corriendo  ( debe ser la adrenalina pero el dolor se alejo de mí, no lo iba a esperar, jaja)  casi 300 metros hasta que paró ese ventarrón, el camino ya se hacía de barro, una densa niebla no nos dejaba ver más allá de 10 metros, continuamos el descenso  en busca del siguiente punto (Totora) casi a las 2 horas de bajada observamos casas y ya no veíamos el camino.

Las montañas, los imperecederos Apus fueron testigos exigentes de estos trekkers que lograron realizar a pie una ruta que usualmente demanda acémilas.

En la vista, el nevado Salcantay casi cubierto por las nubes.

montañas peruanas

La niebla era tan densa que no veíamos el camino, fuimos a esas casas con la sorpresa de no encontrar ni un alma, estábamos perdidos, no sabíamos que camino tomar ni donde estaría el siguiente pueblo, en ese instante tomamos calma y sirvió nuestra experiencia en la montaña a la pregunta “ y ahora a donde y como vamos “ subimos un poco más y pacientemente esperamos que la niebla se disipe(ya que nunca es compacta en toda su forma) y nos permita ver por donde ir, y funciono, tan solo un pequeño espacio y vimos el camino, bajamos cruzamos un río, y continuamos, mucho después estaba un poblador haciendo trabajos cerca del río  y le preguntamos el camino, nos lo indico, le contamos que nos habíamos perdido cerca de las casas y nos dijo que más arriba, algo cerca de ahí  había un puente( vaya densidad de la niebla)
Llegamos a Totora (3400 msnm) era ya un pueblo con más casas que Yanama, pero el ánimo era alto y decidimos seguir hasta el siguiente punto, el dolor ya era cosa de historia, otra vez poco a poco el  paisaje de ceja de selva empezaba a aparecer, deslizamientos que tapaban el camino, cruzar ríos eran una constante, así fue que llegamos a nuestro nuevo destino, Collpapampa(2868 msnm) donde unos guías llevaban turistas desde Mollepata a Machupicchu, descansamos y cenamos.

Raul y Francisco

 

Raúl Arauco y Francisco Ramos pasan con esta travesía al libro de los montañistas peruanos por recorrer en 5 días una ruta que demanda 9. Congratulaciones para los dos y en especial a Raúl pues comparte con nosotros esta historia haciendonos recordar que la actividad deportiva, recreativa, turística y aventurera del excursionismo no está divorciada del trabajo intelectual y cultural, tal como se demuestra con esta crónica, y tal como es parte la visión de Amigos & Aventura.

MARTES 25 MARZO
Una lluvia en la mañana no nos dejaba salir, esperamos que termine y eran casi  las 10, fue el día que salimos más tarde, preguntamos el camino y nos indicaron una vez más, el camino tenía más barro que el anterior,  con algunos resbalones y  cascadas en el camino llegamos a Playa Sahuayaco (2136 msnm) hasta aquí nuestro trekking tenía 111,4 kms ) el problema es la movilidad, casi todos los carros eran contratados, lo que hizo que demoremos en salir casi empujando y gritando  al chofer nos llevo hasta la hidroeléctrica pasando por Santa Teresa,  al llegar nos dijeron que el tren a Cuzco ya se había ido y que el otro salía mañana,  queríamos terminar la aventura ese día y llegar a  Aguas Calientes, de ahí el tren  a Cuzco salía a las 6:20 nos dijeron que ya no llegaríamos, igual lo intentamos y seguimos las rieles del tren,(tenemos una pequeña duda de la distancia recorrida, dicen que son 10 kms más) nos cogió la noche cerca de Aguas Calientes donde llegamos 6:40, el tren ya se había ido, buscamos donde dormir en esa ciudad que parece europea más que peruana, acampamos en el helipuerto, sabíamos que era el fin de la aventura.

Al día siguiente tomamos el tren a Ollantaytambo y regresamos a Lima, otra vez la vida en la ciudad, dicen que cada quien viene con un enemigo (interno o externo) a enfrentar, con fortalezas, debilidades y que muchas de ellas surgen en el camino que llamamos vida, en la montaña y en los días que duro nuestra aventura descubrí que cada quien tiene algo que vencer, unos la altura, otros su resistencia, su habilidad, etc, en fin cada ser humano es único por esa razón cada quien vence cosas distintas, oír a mi amigo decirme ”bien compadre has aprendido bastante” cuando encontré un camino fue algo que me alegro y al mismo tiempo me di cuenta que por cada cosa que aprendía de la naturaleza y sus montañas habían 10 cosas más que no sabia, talvez algún día las sepa, talvez, no lo se y tampoco me importa, sólo descubrir que era lo que quería hacer y a que enfrentarme,  que necesito y que no, todo eso nos da la naturaleza, eso y mucho más , más de lo que algún día pensé encontrar y ver. Anímense amigos, hay algo detrás de una montaña esperando por ustedes, ¿que es? Suban y lo sabrán.

¡Hasta la Próxima!
Su  amigo

Raúl

 
   
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